Etapas de los fundadores de Startups

TODO VA DEMASIADO LENTO
Como emprendedor que eres, esperas que las cosas sucedas en cuanto las piensas: “Se nos ha ocurrido…” y a los 5 minutos ya está construida la funcionalidad y podemos validar si es buena idea o mala idea. Sin embargo, la realidad es que esa idea hay que priorizarla entre otras 1.000 que habrá, dedicarle tiempo y recursos (dos cosas siempre escasas en una startup) y hacerla. Y no hablemos de esos inversores que tardan tanto en responder, ese abogado que parece que lleve tres meses escribiendo el Quijote…Casi nada

SENSACIÓN DE VERTIGO
Aunque sea paradójico, también vas a tener vértigo por lo rápido que va todo. Pero no en el sentido de lo rápido que va el producto (¡ojala!), sino de la tremenda cantidad de cosas que suceden a la vez, en los momentos más inconvenientes del día (¡los usuarios de Filipinas o de Canadá duermen a horas diferentes!) y en frentes completamente diferente… lo que hace que sientes que eres incapaz de mantener el control, de mantener en el aire las 7 pelotas con las que haces malabares.

SINDROME DEL IMPOSTOR
Quizás uno de los aspectos más difíciles de explicar, pero más importantes: a pesar de que todo el mundo confía en ti, en tu Equipo A, y en tu visión… te sientes un impostor, como explicó muy bien David Bonilla: sabes que, a pesar de que crees en tu idea completamente y de que has puesto todo tu corazón, tu papel es sólo una pequeña parte del éxito de tu startup… pero ¿y si precisamente eres tu el problema? Sabes que no eres ningún gurú y que hay 1.000 cosas en las que te falta experiencia. Y si encima hay compañeros, socios o inversores que han puesto su confianza en ti… ni te cuento. Un impostor.

(A VECES) TE CUESTA DORMIR
Si hay una palabra que define lo que siente el fundador de una startup esansiedad… algo que te mantiene despierto por las noches pensando si has tomado la mejor decisión, recordándote todas las cosas que tienes pendientes, trayendo a tu cabeza el email que has recibido… y como si fuera un bucle, lo repites una y otra vez.
Ya lo decía Ben Horowitz:
“Como fundador de una startup dormía como un bebé: me levantaba cada pocas horas y lloraba”

HARÁS COSAS QUE ODIAS
Ya que en una startup no vas a poder tener un diseñador, un comercial, un especialista en mercados internacionales, un economista, un especialista en marketing, ingenieros de seguridad….etc te va a tocar hacer muuuchas cosas que no sólo no sabes hacer sino que odias (¿como vender?)… pero siento decirlo, muchas de ellas, como las primeras ventas, las tienes que hacer tu

VIVES EN UNA MONTAÑA RUSA
Te sientes como un ciclotímico, con días en los que piensas que te vas a comer el mundo, que lo vas a petar, que si todo lo que hay plantado sale va a ser increíble… y otros días que se te come la negativad, que te cuestionas todo, en los que piensas que nada sirve… e incluso puedes sentirte realmente deprimido (algo muy habitual entre los emprendedores). ¿Por algo lo llaman la montaña rusa del emprendedor no?

ESTAS PERDIDO
Hay días donde tienes la sensación de que no tienes ni idea de por donde ir, que te parece que llevas los últimos días comportándote como un pollo sin cabeza, yendo de un tema a otro pero sin ver el progreso. Además, entre eventos, premios, competidores, proveedores, equipo y otras mil tareas muchas veces te va a costar horrores priorizar… aunque es lo más importante que debes hacer.

INSEGURIDAD “VITAL”
Algo a lo que cuesta acostumbrarse, a vivir en la más absoluta incertidumbre. Ya que puede que no sólo puede que hayas renunciado (o no) a mucho como profesional, sino que encima comienzas a ver como tu “colchón” económico empieza a decrecer, y te das cuenta del riesgo que estás corriendo… ¿y si al final no sale bien? ¿Y si no tengo ni para pagar el alquiler?

ERES “DE SEGUNDA”
Mira que trabajas duro, pero la competencia siempre parece hacerlo mejor, conseguir más visibilidad y tener más éxito… y eso hace que te sientas peor, aunque si lo analizas te darás cuenta de que seguramente lo que tu ves como “éxito” no lo es tanto, ya que tienes un cierto sesgo cognitivo respecto a cómo te valoras tu.

SOLEDAD
Se hace difícil a veces compartir con los demás por lo que estás pasando, porque parecen no comprenderlo… sobre todo si eres un fundador “sólo” o si la gente de tu entorno no entiende cómo demonios has dejado tu cómodo trabajo/tu carrera profesional/tu vida “de siempre” para hacer esta locura.

LA CUMBRE CADA DIA ESTÁ MAS LEJOS
Tras meses de trabajo duro, sudor y mucha pasión por fin consigues llegar a ese hito por el que habéis peleado tanto… y de repente te das cuenta, en medio de la (obligatoria) celebración de que ha sido sólo un pequeño paso, querealmente lo complicado viene ahora, que en realidad esto había sido fácil… y una vez llegas al siguiente hito, vuelta a empezar.